El Sentido de la Vida

Un hombre leyendo un libro al anochecer cerca de agua

Vivir mi vida

 

Queremos vivir la vida con sentido. Pero ¿Sabemos el sentido de la vida? ¿Para qué hemos nacido? ¿Cuál es el propósito de vivir? ¿Existe un truco para poder lograrlo?

Voy a hacer un pequeño repaso de algunas experiencias en mi vida que me han ayudado a esclarecer estas preguntas existenciales y con suerte podré enseñarte lo que es para mí el sentido de la vida.

Yo, al igual que tú, quiero vivir mi vida de la manera más plena que me sea posible. La vida hay que vivirla como si no hubiera un mañana, pero sin ansiedad tengo que puntualizar. Vivir mi vida con sentido es a mi modo de ver, el reto más maravilloso sin duda alguna. Te voy a contar aquí abajo una racha de experiencias vitales que cambiaron la forma que tenía de ver la vida.

Recuerdo cuando era un chaval más joven, porque aún sigo siendo un chaval, aunque a veces me quieran recordar que “ya tengo una edad”, mi misión era ganar mucho dinero y ¿sabes qué? un año eventualmente lo conseguí. Cerré un negocio inmobiliario con mi padre. Concursé en “Identity”, un programa Prime a las 10pm los viernes en TVE1, más el salario que tenía en ese momento.

Gran parte del dinero lo gané concursando en Identity. ¡Quizás te acuerdes de ese programa! ¡Menuda experiencia que viví! Una experiencia vital sin lugar a duda, aunque no es una de las que te voy a contar aquí.

Cuando me di cuenta, me había gastado en seis meses mucho dinero en vivir en la calle. Comiendo, cenando, viajando por España. Vivía en Sevilla así que visitaba mucho las playas de Cádiz, Huelva. Vamos, viviendo a cuerpo de rey sin trabajar y dar un palo al agua durante 7 meses. Hay que vivir la vida ¿no? El dinero nunca parece suficiente. Crees que nunca se va a acabar pero en realidad, por mucho dinero que tengas, nunca será suficiente. Menuda lección de vida que aprendí…

Lo más doloroso, sin lugar a duda, es el no haber disfrutado en aquel entonces de la compañía de mi madre. Irme con ella por ahí o salir a cenar más a menudo. Imagino que, en mi caso, he tenido que vivir esa y otras experiencias con ella para hoy en día ser consciente de que mi madre es un Ser Humano impresionante y la mejor madre que jamás podría haber soñado. Es mi estrella en el cielo. Siempre está ahí para guiarme.

Me “compré” mi casa, bueno más bien la hipotequé con el banco a cuarenta años. Empezaba a pensar ¡la vida tiene sentido! ya “tenía mi casa” ¡ya había conseguido la tan ansiada, codiciada hipoteca! ¡Ya había hecho el negocio del siglo! Cinco años más tarde, conseguimos darla en dación en pago. La crisis no nos perdonó. Menuda lección de vida que aprendí…

Me compré el que era el coche de mis sueños. Un BMW kit M3 Cabrio rojo Imola, la verdad que era y es una pasada. Como amaba el BMW, no podía dormir por las noches pensando en que al día siguiente lo iba a conducir y la gente lo iba a flipar. En realidad más tarde me di cuenta de que sólo generaba envidias y falsas apariencias. Seis meses más tarde lo siniestré detrás de la casa que me había "comprado". Menuda lección de vida que aprendí…

Sentía que era el rey del mundo. Parecía que estaba surfeando en la cresta de la ola de la vida. Pero nada más lejos. Simplemente estaba buscando el sentido a la vida y no iba bien encaminado. Pero supongo que tenía que experimentar todo eso para “evolucionar”.

Fue un año de muchas alegrías y tristezas. Fue un año principalmente de lecciones de la vida impuestas por mí mismo. Uno de los mejores años para aprender que tengo que vivir mi vida alejado de la ilusión de que el dinero y los bienes materiales me van a proporcionar una vida con sentido.

El dinero es algo neutral. No es malo o bueno. Simplemente no debo priorizarlo sobre otros asuntos más importantes cómo pueden ser entre otros la salud, relaciones, altruismo, valores, pasiones, etc.

La lección que aprendí es que todo lo que estaba buscando para darle sentido a la vida era simplemente una ilusión impuesta por la sociedad, tv, revistas, etc.

Quería vivir como si fuera millonario y por supuesto, no lo era. Tuve que volver a trabajar en algo que no me apasionaba ni tan siquiera me gustaba. Vender pisos, cursos, seguros, productos ortopédicos, etc.

El coche de mis sueños me enseñó cómo funciona la química del cerebro. Estuve enamorado del BMW unas semanas. La dopamina en mi cerebro me tenía “feliz”. Al igual que cuando solía comprar ropa que no necesitaba o comía hasta saciarme.

Después de unas semanas, no lo miraba con los mismos ojos. Mi único refugio era sentirme egoicamente bien cuando la gente lo admiraba o cuando veía por las mañanas marcas de manos en la ventanilla porque se apoyaban para admirar el lujo del interior de mi coche.

Me alegro de haberme dado cuenta de mis errores así pudiendo avanzar en la vida un poco más despierto.

 

3 errores que evitar al buscar el sentido de la vida

 

Desde que nacemos crecemos escuchando a nuestro alrededor que tenemos que estudiar para conseguir un trabajo con un salario alto que nos permita tener dinero paracomprar” un buen piso o casa en una “zona de bien” (clase superior a la tuya) y criar a tus hijos ofreciéndoles una “seguridad”. Déjame explicarte por qué he puesto entre comillas las palabras.

Lo que me ha enseñado la vida es que para el 99% de la población “comprar” la vivienda, es una ilusión semántica impregnada en nuestro cerebro. No compramos. Nos endeudamos casi de por vida.

Cuando eres un adolescente y escuchas que deberías de luchar por conseguir vivir en una “zona de bien”, entramos en el turbulento mundo de las comparaciones, jerarquías, clases sociales. Nacen los síntomas de ansiedad.

Crecemos escuchando que debemos ofrecer seguridad económica-social a nuestros hijos y/o hijas. No sé si lo sabes, pero soy padre de dos. Y la única seguridad que yo les quiero dar es que sepan que los amo, respeto, comprendo y voy a estar ahí junto con mi mujer y madre de los dos, siempre que podamos.

Vamos a ver tres errores de concepto cuando buscamos sentido a la vida.

 

 El dinero no da la felicidad

 

Imagen de dinero con pastillas antidepresivas

 

  1. El dinero. En su más intrínseco modo, para mí es una droga cómo la cocaína además de una ilusión de valor impuesta por el Ser Humano en el Siglo Vll dC por los griegos en la actual Turquía. Ya te anticipo que el dinero no lo es todo, ni mucho menos.

El dinero crea dopamina en nuestro cerebro de igual manera que lo crea cuando consumimos cocaína o compramos compulsivamente cosas que no necesitamos. Siempre queremos más y nunca nos satisface por completo. Nos sumerge en un submundo irreal. Empiezan los síntomas de ansiedad. Quizás te empieces a cuestionar -qué sentido tiene la vida o mi vida ya no tiene sentido.

Por lo tanto, sé que el dinero no ofrece el sentido de la vida ya que no quiero ser un adicto de por vida. Entonces, me pregunto para que sirve el dinero. ¿Nos quieren drogados los de arriba? Si desde que somos pequeños nos enseñan que las drogas no son positivas en nosotros, ¿por qué no nos enseñan que trabajar o escoger nuestra profesión por dinero es una decisión errónea?

Podríamos tranquilamente asociar dinero y dolor. Pero lo que yo llamo la “felicidad dopamínica” (porque el conseguir dinero crea dopamina en nuestro cerebro) nos ciega, nubla la mente y crea una ilusión de que somos felices. Nos hace comprar cosas que no necesitamos impulsados por la necesidad del cerebro de crear dopamina. A fin de cuentas, no somos más que química cerebral, ¿no? Lo cierto es, que con dinero y sin dinero podemos encontrar el sentido de la vida.

 

La seguridad está en la zona de confort

 

Tigre tumbado vagamente en el suelo

 

  1. La seguridad es otra ilusión social. Es un desvarío mental inducido por nuestros seres más cercanos desde que somos bien pequeños. Lo único seguro en esta vida es la muerte como todos bien sabemos, aunque no aplicamos el sabio conocimiento. Vivir mi vida en la zona de confort no es el mejor plan, sin duda alguna.

Te pueden despedir mañana por contratar al primo de tu jefe o cerrar la empresa donde trabajas. Quizás sufras un accidente y te toque vivir de una paga. Puede ocurrir que llegue una pandemia, virus, fin del mundo y ya no te va a importar más “la seguridad” que tanto proteges.

El punto es que la gente busca “la seguridad” en la zona de confort. ¿Qué es zona de confort? a mi modo de ver, vivir en la zona de confort es cómo querer aprender a surfear en un lago o dar clases cuánticas a un grupo de chimpancés. ¿Puedo encontrar el sentido de mi vida en la zona de confort? ¿Puedo aprender de la vida? Para mí ¡Es imposible!

 

Clases sociales y jerarquías

Un hombre sin techo tumbado en la mitad de la acera

 

  1. Tratar de etiquetar tu Ser con una clase social superior a la que perteneces. Esta frase en negrita que acabas de leer es una mentira. Es pura ficción. Una invención en el siglo XVI a manos de Luis XIV. Este es un tema muy peliagudo, espinoso, arduo, porque a mi modo de ver, es uno de los grandes problemas del Ser Humano a nivel de salud.

Para no extenderme, porque no es un post sobre este tema, me gustaría comentar algunos de los efectos psicológicos que tiene vivir en una sociedad con enormes diferencias de ingresos por familia y así la creación de clases o de jerarquías.

  1. El estrés. Para mí la raíz de todos los males es el cortisol, orquestado por nuestro hipotálamo cuando básicamente nos estresamos. Si te enumero todos los males me quedo sin páginas, así que mira aquí qué es el cortisol.

No sé si lo sabes, pero según estudios con datos oficiales sobre los cien países más ricos del mundo, Estados Unidos es el peor de largo. Es el país con mayor número de enfermedades mentales per cápita y nos gana en muchas más áreas sociológicas. En 2017 hicieron un estudio a más de 17.000 Humanos en EE. UU. y el 80% reportaron uno o más síntomas del estrés como; estar abrumado, depresivo, nervioso o ansioso.

Gran Bretaña no anda muy lejos de los estadounidenses. Los países nórdicos con Japón son los mejores, como de costumbre. En España digamos que estamos en un notable, aunque no te lo creas.

¿Qué tienen en común los países que se comportan peor frente a los más saludables? Un nivel mucho más alto de diferencia salarial y por lo tanto más espacio entre las dichosas clases sociales creando así jerarquías.

  1. La ansiedad. La manera de generar ansiedad a un ser humano es a través de la timidez del individuo. Sociedades no igualitarias, los datos de pacientes con trastornos mentales se disparan por tres veces superior a aquellos países, como los nórdicos o Japón, con un sistema mucho más igualitario.

Todos hemos sido tímidos o tímidas alguna vez. Yo me incluyo en muchos momentos de mi vida, pero sobre todo en la preadolescencia y adolescencia. Motivos desde no poder vestir ropas caras o tener una vivienda lujosa que enseñar a mis amigos. Eran inseguridades generadas por la televisión, pero gracias a la educación que recibí, fui capaz de superar la timidez y por defecto evitar una fobia social.

Muchos Seres Humanos corren el riesgo de acabar teniendo una fobia social si el temor se les instala en su psiquis. Hay muchos humanos que sufren acoso por su desfavorable situación económica y/o social sin tener un apoyo maestro desde sus casas que les permitan afrontar esa vicisitud.

El 40% de las fobias sociales aparecen antes de los 10 años, y el 95% de los casos antes de los 20 años. En España y como el resto de los países más ricos del mundo, los casos de ansiedad están subiendo exponencialmente. El único alivio para muchos de ellos es esconderse detrás de píldoras antidepresivas cómo la paroxetina o seroxat. Está claro que es un mal necesario. Pero parece ser que “trabaja” muy bien la serotonina.

Pienso que, si tienes que vivir tu vida medicándote, hay que hacerlo dignamente y no sentirse mal o inferior. Pero hay que encontrar otras salidas como el ejercicio físico y/o mental como la meditación y yoga.

Cuál es el sentido de la vida

 

Conclusión:

 

Ok, después de haberte contado unas experiencias que tuve en un año que marcaron mi destino y los tres errores de concepto al buscar sentido a la vida, tengo claro que no hemos venido a:

  • Vivir en busca de dinero.
  • Vivir en la zona de confort y menos por dinero.
  • Vivir una vida clasista impuesta por dinero.

 Ahora te voy a decir lo que a mi parecer es vivir mi vida con sentido.

Lo primero de todo, no te dejes identificar con nada. Si has estudiado derecho o magisterio no eres abogado/a o profesor/ra. Y así con deportes, creencias religiosas, política, etc. Cuando te etiquetas con algo estás cerrando las puertas al infinito de posibilidades de aprender otras cosas. No te hagas eso.

Yo creo bajo mis experiencias vividas, que debo vivir mi vida para aprender de mis errores e ir de la mano del curso de la evolución ¡La evolución es algo mágico! Mira a tu alrededor y observa la naturaleza, es perfecta. A nosotros la humanidad, sólo nos queda un tirón más de siglos o milenio.

La meta es llegar a ser un Ser Humano compasivo, alegre, bondadoso dispuesto a mejorar mi entorno estando en un estado de paz conmigo mismo. Aumentar el nivel de conciencia para poder ayudar al resto de Seres Humanos y Planeta Tierra, debería de estar impuesto por la ley. Así entre todos, seríamos capaces de crear una sociedad libre de los tres venenos de la mente; la avaricia o apego, el odio y la ignorancia.

La felicidad viene de dentro, está en nosotros, de vivir la vida con sentido.

Yo quiero vivir mi vida en paz conmigo mismo y libre de cualquier cadena. Ser ayudado y ayudar a otros seres humanos en lo que pueda.

 

Te deseo lo mejor,

JR Cousillas.


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