El Dinero No Compra la Felicidad y La Pobreza Tampoco

El Dinero No Compra la Felicidad y La Pobreza Tampoco

La Felicidad del bebé vs Adulto 

Cuando era un niño pequeño no tenía la sensación de que ser feliz tuviera algo que ver con tener dinero. Recuerdo que era feliz con cualquier cosa o amigo en ese preciso instante. Un bebé es feliz con un llavero y te das cuenta cuando le has conseguido un juguete de luces y prefiere las llaves de mamá o papá. Los bebés, niños y niñas son unos maestros en este campo de la felicidad.
Los adultos, tenemos un extraño concepto del dinero. Cuando no lo tenemos, solemos creer que lo necesitamos para alcanzar la felicidad. Cuando lo tenemos, tendemos a creer que necesitamos más para alcanzar la felicidad. Lo más extraño es que los adultos sabemos intelectualmente que el dinero no da la felicidad, pero seguimos corriendo y malgastando nuestra vida en su busca. Como ves, es una estupidez, un juego mental. Un círculo sin salida.
Todo este caos mental del dinero da la felicidad, éxito, libertad, etc., es una asociación mental creada por nuestro entorno más próximo. Familia, amigos, TV, Internet.

Cómo entendemos el Dinero

El dinero no tiene un valor intrínseco. No es malo o bueno. Todo, absolutamente todo es neutral y sólo depende del poder de la interpretación dada por nosotros/as.
Los Seres Humanos que sufren una pobreza extrema, cuando ven los problemas o pobreza de los países económicamente más avanzados, no entienden que nos quejemos si tenemos agua que beber, comida que comer, techo, sanidad, etc. Probablemente muchos de esos Seres Humanos no cambiarían sus vidas por las nuestras porque no entenderían nuestro sistema de valores.
En realidad, el dinero no tiene nada de demoniaco. Al igual que trabajar de 9-5. Lo puedes utilizar para el bien. Ayudar a los más necesitados o crear un negocio que ayude a que evolucionemos por el camino correcto.
El dinero no es para hipotecarte la mitad de tu vida, comprarte ese coche que sabes que le va a encantar a tu vecino o esas cosas que no necesitas y aun así las compras.

Hay cosas más importantes que el dinero

Como ves, no hay nada de malo en el dinero. Todos/as necesitamos pagar facturas. El problema es cuando anteponemos el dinero y posesiones, perdemos de vista las prioridades reales. Perdemos de vista nuestros propósitos reales de la vida.
Empieza por deshacerte y dona cosas que no necesitas. Te va a ayudar a aclarar tu mente, ahorrar dinero y estarás colaborando de una forma sostenible con el Planeta Tierra. Dejarás espacio en tu vida para las cosas realmente importantes: salud, relaciones, crecimiento espiritual, contribuir y la comunidad.
-Sé Simple-

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